Soy ciclista, ¿en qué me puede ayudar un psicólogo?

Descubre cuál es el papel de un psicólogo deportivo


Cuando un ciclista piensa en su preparación para rendir al máximo y obtener sus resultados deseados, suele tener como objetivo ejecutar un buen entrenamiento físico. Realizar series, hacer trabajo de fuerza, trabajar por zonas de frecuencia cardíaca, controlar la potencia e incluso en algunos casos se asiste a un fisioterapeuta para tratar y prevenir lesiones.


Pero la realidad es que un buen deportista debe tener en cuenta otros aspectos, como llevar una buena alimentación y trabajar las distintas variables psicológicas, cuidando así la salud mental.



Algunas personas creen que quien acude a un psicólogo deportivo es porque tiene problemas psicológicos. Este es un falso mito, puesto que no hace falta “estar mal de la cabeza” para pedir ayuda a un profesional de la psicología. Uno de los motivos por lo que la gente piensa esto es porque se desconoce cuál es el papel de un psicólogo deportivo y cómo nos puede ayudar un psicólogo a rendir mejor. Por eso hoy os vamos a explicar cómo un psicólogo deportivo puede ayudar a un ciclista.


En primer lugar, la psicología deportiva se ocupa de entrenar y mejorar las habilidades psicológicas aplicadas al deporte, pero para poder comprender el funcionamiento psicológico de los deportistas en relación con su rendimiento e intervenir para optimizarlo, es necesario conocer las variables psicológicas, y la interacción entre ellas, que inciden más directamente en el rendimiento deportivo.


Hay muchas variables que pueden influir en el estado psicológico de los deportistas, por lo que es necesario seleccionar las principales casuísticas que tienen una relación más directa, como puede ser el estrés, la motivación, la concentración, la autoconfianza o la regulación del nivel de activación entre otras. De nada sirve tener un buen entrenador que prepara unos ejercicios físicos concretos si la adherencia al entrenamiento no es la adecuada o tenemos un mal día y no aprovechamos correctamente el entrenamiento, ya que mientras nos ejercitamos estamos pensando en otras cosas o tenemos pensamientos inadecuados.


El psicólogo debe atender a las principales necesidades del deportista, como puede ser preparar las siguientes competiciones mediante la planificación de rutinas pre-competición, enseñando a controlar los pensamientos inadecuados o a gestionar las emociones y los nervios, establecer objetivos, ayudar a controlar el estrés, etc.


Uno de los objetivos del psicólogo es dar al ciclista los recursos necesarios para poder hacer frente a distintas situaciones. Por ejemplo, en el ciclismo es muy normal tener miedo a sufrir un accidente o caída, sobre todo después de haber padecido alguna de forma directa o de alguien cercano. En estos casos el ciclista puede manifestar pensamientos o imágenes negativas, acompañadas de ansiedad o estrés, pero con el apoyo de un psicólogo, puede superar este miedo, poniendo en práctica distintas estrategias psicológicas y a la vez trabajar el miedo a lesionarse.


En conclusión, no hace falta tener algún “problema” ni ser un deportista de élite para asistir a un psicólogo deportivo, puesto que cualquier persona que quiera mejorar su rendimiento y cuidar su salud mental puede acudir a uno. Solo hace falta tener ganas de crecer tanto como ciclista y como persona.


Principales actuaciones de los psicólogos deportivos en ciclistas:


Trabajar la motivación y la autoconfianza

Establecer objetivos y gestionar las expectativas

Ayudar a mantener la concentración y la atención en rutas más largas

Enseñar a controlar los pensamientos inadecuados en entrenamientos y campeonatos

Preparación para las competiciones

Facilitar recursos para controlar el miedo a las bajadas y a lesionarse